Tenemos la suerte de vivir en una nueva era, donde las tecnologías
de información y comunicación han entrado de lleno en nuestra
vida cotidiana de una forma casi irrenunciable, y prometen una
evolución vertiginosa con mayores utilidades.
La aparición de los ordenadores personales supuso un gran cambio,
pero su conexión externa, concretamente la generalización del
uso de Internet, se puede catalogar como una revolución en todo
su sentido. Y ante esta revolución conviene estar preparados,
no sólo desde un punto de vista técnico, sino también desde la
propia educación de la sociedad.
Es por todo ello urgente que las personas que estamos ligadas,
de alguna manera, al mundo educativo (padres, profesores, tutores,
etc.), nos informemos y nos formemos adecuadamente en esta materia
para poder conocer tanto las oportunidades que ofrece como los
peligros que presenta este avance tecnológico para niños y jóvenes
(y por qué no, para adultos), y seamos así capaces no sólo de
guiar, sino también de acompañar a los pequeños en las nuevas
singladuras que la informática nos propone.
Trataremos pues de enumerar y analizar tanto las ventajas como
los riesgos del uso del ordenador, así como sintetizar una serie
de consejos prácticos para su buen uso (siempre desde el punto
de vista de la educación) y también para defendernos de peligros
de su mala utilización.
A.- Ventajas y oportunidades del ordenador para niños y jóvenes:
Aplicaciones didácticas: Existen hoy en día en el mercado
múltiples aplicaciones didácticas para niños a partir de un
año. Por supuesto algunas son de mayor calidad que otras, pero
en general todas ellas intentan que el niño aprenda o practique
algún concepto por medio del ordenador. Así el niño puede aprender
de una forma consciente, pero con poco esfuerzo, utilizando
el hemisferio derecho del cerebro (procesos cognitivos simultáneos)
de forma que el aprendizaje es global e intuitivo.
Gran fuente de información: Bien utilizada se convierte
en una interesante herramienta para que los estudiantes la usen
en el estudio personal y la realización de trabajos disciplinares,
aportando grandes ventajas frente al sistema tradicional, como
la gran riqueza de información, la facilidad para capturar textos
y elementos multimedia, el desarrollo de la iniciativa , el
uso de enciclopedias y diccionarios virtuales, etc.
Vía de comunicación: El ordenador con conexión a Internet
se ha convertido también en una excelente herramienta de comunicación
para nuestros hijos y educandos, ofreciendo una serie de ventajas
claras frente a los sistemas de comunicación tradicionales,
como pudieran ser el teléfono y el correo postal. Las herramientas
más importantes con este fin son el correo electrónico (e-mail)
y el chat.
Diversión: los juegos y los hobbies: los expertos apuntan
que los videojuegos no son negativos en sí mismos, pero sí puede
resultar perjudicial un mal o excesivo uso de ellos. Bien usados
pueden ser beneficiosos para, entre otras cosas, desarrollar
los reflejos y la agilidad mental, así como para acercarles
a la informática. El juego tradicional es una herramienta pedagógica
muy utilizada. No hay que olvidar que de hecho, el niño aprende
jugando, desarrollando destrezas, habilidades y estrategias.
El ordenador por tanto puede verse como una "nueva" herramienta
para aplicar esta metodología.
B.- Riesgos que existen en su uso
Contenidos de Internet: los contenidos son tan variados
como en la vida misma. Tanto es así que se puede afirmar que
todo aquello que existe en la vida real, existe también de algún
modo en Internet. En la red, por tanto, podemos encontrar de
todo: ciencia, arte, cultura, ocio, prensa, pornografía, sectas,
violencia... La elección del bien o del mal depende sencillamente
de una pulsación del botón del ratón, de un "clic". Cabe destacar,
que se puede acceder a información no recomendable sin desearlo.
En las propias webs aparecen, sin nosotros solicitarlo, todo
tipo de publicidad. Alguna puede ser interesante, pero muchas
son de casinos, de juegos de azar, etc. Otras veces son imágenes
con carga sexual.
De las vías de comunicación (correo y chat): Uno de
los riesgos más importantes en el uso del correo y del chat
es el posible contacto con personas extrañas. Pero puede ser
dañino, no sólo el conocer a este tipo de personas en la realidad,
sino ya las propias conversaciones virtuales que se puedan mantener
con ellas.
De los hobbies (juegos y música): hoy en día existen
en el mercado unos juegos informáticos que pueden ser verdaderamente
nocivos para los niños y adolescentes con alto contenido violento,
racista, sexual etc. En cuanto a la música, el bajarse música
de Internet tiene de negativo, además del posible pirateo, lo
que tenga ya de por sí esa propia música -si lo tuviere- reproducida
en cualquier otro medio, teniendo en cuenta que en el ordenador
podrán verse también los video-clips, incrementándose las posibilidades
de dicha carga negativa.
Deterioro del lenguaje: el uso prematuro y abusivo
del ordenador lleva a que la caligrafía y la ortografía estén
en desuso, a una superficialidad en los trabajos (al limitarse
a "copiar" y "pegar") y a que se acostumbren a escribir con
las abreviaturas y "palabras reducidas".
Tiempo excesivo de uso: Los niños y adolescentes que
usan Internet excesivamente, dejan de salir a jugar con sus
amigos, se vuelven introvertidos, y se encierran en ese mundo
virtual aislándose, paradójicamente, del mundo real. Y acaban
convirtiendo al ordenador en su mejor "amigo". Algunas de las
consecuencias pueden ser : se comunican mucho menos con la familia;
van perdiendo amigos; desinterés creciente por su entorno; individualismo;
cierta agresividad; las notas son peores. Además, el excesivo
tiempo de uso puede acarrear problemas para la salud, tales
como dolencias musculares y de espalda por las malas posturas
o el uso de asientos incorrectos, y problemas en la vista, por
reflejos en la pantalla o incluso por su inadecuada colocación.
Posibilidad de acceso a Internet en ordenadores no domésticos:
saber si nuestros hijos usan el ordenador y especialmente, navegan
por Internet en otros ordenadores que no estén en casa es muy
importante. Normalmente las posibilidades de que esto ocurra
son tres: en los cibercafés, locutorios y otros locales comerciales;
en máquinas "expendedoras"; en ordenadores de amigos, vecinos,
etc.
C.- Consejos para el buen uso del ordenador
1.- En general:
Establecer normas de uso: Es evidente que este debe
ser el punto de partida: unas normas del uso del ordenador,
establecidas dentro de la propia familia y sabidas y aceptadas
por todos sus miembros. Estas normas dependerán de las características
de cada familia.
Concretar objetivos: tener un objetivo claro y concreto
al iniciar cada sesión, si no se corre el riesgo de perder el
tiempo y, en Internet, navegar por navegar, sin rumbo fijo,
y entrar en todo aquello más o menos apetecible, entablar conversaciones
con desconocidos...
Control del tiempo: se debe tener una previsión del
tiempo que se quiere destinar a la tarea en cuestión. De hecho,
se recomienda que se pongan un reloj-despertador delante, físico
o virtual, que avise cuando se cumpla el tiempo previsto.
Ubicación del ordenador: Lo ideal es que esté en un
área común del hogar, como por ejemplo el cuarto de estar, intentando
evitar su localización en sitios aislados de la casa. Es importante
también que la pantalla se encuentre mirando hacia la parte
de paso. Se desaconseja especialmente que esté en el dormitorio
del niño.
Selección de las aplicaciones: especialmente a aplicaciones
didácticas y a juegos, que deben ser seleccionados con criterio
para no sólo que no resulte perjudicial en la formación del
niño o joven, sino que contribuya positivamente
2.- En Internet:
Uso de filtro: en una casa donde hay niños, adolescentes
o jóvenes que usan Internet es imprescindible el uso del filtro,
no sólo porque evitamos la tentación de que entren en algo nocivo,
sino porque se puede entrar sin pretenderlo.
Software de seguimiento y rastreo: Estos programas facilitan
información sobre el tiempo que se ha estado conectado, las
páginas visitadas y el tiempo que han trabajado sin conexión.
Navegar acompañado: Es evidente que la situación ideal
es que naveguen acompañados (depende también de las edades),
por uno de los padres o por otro adulto, no sólo por un tener
un control más directo, sino también por darles criterio de
lo que va apareciendo en pantalla.
No dar información personal: Cuando estén dentro de
Internet, no deben dar datos personales, ni dirección, ni teléfono,
ni dirección de correo electrónico, ni enviar fotografías. Evitaremos
así que se usen con fines no deseados
Chat restringido: En cuanto al uso del chat se recomienda
que sea restringido, como es el Messenger. Es conveniente que
no le den su dirección a cualquiera, sólo a gente muy conocida
Compartir dirección de correo: Una buena medida es compartir
diferentes miembros de la familia, la misma dirección de correo
electrónico
Avisar de las incidencias: Así podríamos evitar algún
susto o algún mal mayor, detectándolo a tiempo
Navegar solamente en casa: ya que si no se nos escaparía
de nuestro control, y quizá también sus consecuencias.