La votación en las Cortes fue abrumadoramente contraria a la
propuesta de Esquerra Republicana de Catalunya de legalizar
la eutanasia, pero el Partido Socialista se opuso sólo alegando
una cuestión de procedimiento, dejando el tema para futuras
reformas. Puesto que los defensores de la eutanasia mantienen
agitado el debate social en todo el mundo occidental, es bueno
tener claras diez ideas básicas de por qué no es bueno legalizar
la eutanasia.
Legalizar la eutanasia no es bueno porque:
1- La eutanasia legal favorece una "pendiente peligrosa"
en contra del derecho a la vida en otros campos
En Holanda la eutanasia se aplica no ya a enfermos, sino simplemente
a gente que no quiere vivir, como el senador socialista octogenario
Brongersma, que pidió y logró ser "finalizado" no porque estuviese
enfermo o deprimido, sino porque estaba cansado de vivir. Se
calcula que en Holanda se dejan morir a unos 300 bebés al año
por nacer con minusvalías y hay casos (en este país rico) de
negar la implantación de marcapasos a mayores de 75 años; la
eutanasia favorece otras actuaciones de "eliminación de los
inútiles".
2- La eutanasia empeora la relación médico-paciente e incluso
la relación paciente-familiares
¿Queda algún margen para que los enfermos, ancianos o incapacitados,
sigan manteniendo aquella plena confianza en quienes, hasta
ahora, tenían por obligación -casi sagrada- procurar la sanación
de sus dolencias? ¿Quién impondrá a la víctima potencial el
deber de confiar en su verdugo? ¿Quién podrá devolver a los
enfermos holandeses su sentimiento de fiducia en la clase médica?
¿Y cómo confiar en que el médico va a esforzarse por mi vida
si mis parientes presionan en un sentido contrario?
3- La eutanasia desincentiva la inversión en cuidados paliativos
y en tratamientos para el dolor
De 1995 a 1998 Holanda apenas invirtió en cuidados paliativos;
sólo a partir de 1998 ha invertido en cuidados paliativos, pero
presentados siempre como una alternativa más, siendo la eutanasia
la más apoyada desde las instituciones e incluso por parte de
la sociedad. Se tiende a pensar que si tratar el dolor con cuidados
paliativos es caros, hay que fomentar la opción barata: matar
el enfermo.
4- La eutanasia pervierte la ética médica que desde Hipócrates
se ha centrado en eliminar el dolor, no en eliminar el enfermo
Los médicos insisten en que la eutanasia, como el aborto, no
son actos médicos, ya que el fin de la medicina es curar, y
si no se puede curar al menos mitigar el dolor, y en todo caso
atender y acompañar. La eutanasia no cura nada. Los médicos
que entran en una mentalidad eutanásica la incorporan a toda
su visión profesional y olvidan a Hipócrates. Es significativo
que el primer régimen que instaura la eutanasia desde del viejo
paganismo romano es la Alemania nazi... y sólo dos estados por
ahora se han apuntado a la eutanasia.
5- La eutanasia no es solicitada por personas libres, sino
casi siempre por personas deprimidas, mental o emocionalmente
transtornadas
Cuando uno está sólo, anciano, enfermo, paralítico tras un
accidente... es fácil sufrir ansiedad y depresión que llevan
a querer morir. En un país sin eutanasia, los médicos y terapeutas
se esfuerzan por curar esta depresión, devolver las ganas de
vivir y casi siempre tienen éxito si el entorno ayuda. Por el
contrario, en un país con eutanasia, en vez de esforzarse por
eliminar la depresión se tiende a eliminar al deprimido "porque
lo pide".
6- La eutanasia no es un derecho humano, no está recogido
en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, por ejemplo
Según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el caso de
Dianne Pretty en el año 2002, no existe el derecho a procurarse
la muerte, ya sea de manos de un tercero o con asistencia de
autoridades públicas. El derecho a la autonomía personal no
es superior al deber de los Estados de amparar la vida de los
individuos bajo su jurisdicción.
7- La eutanasia, como el suicidio, es contagiosa
Una vez una persona deprimida se suicida, otras personas deprimidas
de su entorno pueden copiar su comportamiento con más facilidad.
Esto es así en suicidios con o sin asistencia, lo cual incluye
la eutanasia.
8- La eutanasia dificulta el trabajo de los terapeutas que
trabajan con minusválidos, deprimidos, enfermos...
Las personas que ayudan a otros a vivir con una grave minusvalía
o en duras circunstancias ven su trabajo saboteado por la otra
opción, la eutanasia, que legalizada aparece con atractiva insistencia
como una salida fácil para el enfermo. 9- La eutanasia tenderá
a eliminar a los más pobres y débiles Como el aborto, la eutanasia
tenderá a hacerse especialmente accesible y promocionada entre
las clases económicamente más débiles, los grupos étnicos desfavorecidos,
etc... Al desatenderse la oferta en cuidados paliativos, éstos
serán un lujo sólo para gente con medios adquisitivos.
10- La eutanasia legal no impedirá las eutanasias ilegales,
sino que las potenciará
Como en el caso del aborto, aprobar una ley que permite la
eutanasia "con todos los controles que haga falta" no impedirá
que se extienda el fraude de ley, los permisos escritos sin
examinar al paciente, la laxitud en la aplicación de la ley
y el fraude de ley generalizado.
Con todo, el mejor argumento contra la eutanasia siempre será
el testimonio de miles de hombres y mujeres en circunstancias
dificilísimas que, apoyándose mutuamente, con la ayuda de sus
valores, su familia, amigos o profesionales demuestran día a
día que la dignidad del hombre les lleva a vivir y enriquecer
la vida de otros.