Primero fue "El Código Da Vinci". Ahora vienen "Decodificando a
Da Vinci" ("De-coding Da Vinci") y "The da Vinci Hoax" (El Engaño
da Vinci)
El primero, de la escritora Amy Welborn, apunta a desenmascarar
los errores que impregnan la novela best-seller de Dan Brown.
El segundo de, editor de la revista Envoy, y Sandra Miesel. Según
éstos "El Código da Vinci" es una obra de ficción, pero muchos lectores
piensan que han encontrado la "verdad". Los cristianos también han
sido engañados --muchos piensan que es un libro inofensivo que enriquece
su fe--. Es lo que les ha movido a escribir "The da Vinci Hoax"
(El Engaño da Vinci).
Ofrecemos unas entrevistas con los autores a ambos libros
Entrevista con la escritora y columnista Amy Welborn, autora
de "De-coding Da Vinci", columnista, redactora del semanario "Our
Sunday Visitor" y autora de varios libros, incluyendo "Prove It!"
(¡Pruébalo!), una serie de libros de apologética para jóvenes.
--"El Código Da Vinci", ¿no es más que una novela de ficción?
¿Por qué piensa que es importante escribir un libro así?
-- "El Código Da Vinci" es ciertamente una obra de ficción, realmente
en muchos sentidos. Pero dentro del marco de esta novela, el autor,
Dan Brown, presenta muchas afirmaciones sobre la historia, la religión
y el arte. Las presenta como verdad, no como parte de su mundo de
ficción.
Por ejemplo, uno de los puntos centrales de Brown es que los primeros
cristianos no creían que Jesús fuera divino, y que Jesús y María
Magdalena estaban casados.
Coloca estas afirmaciones en boca de los personajes eruditos, y
las enmarca con frases como "dicen los historiadores" o "consideran
los estudiosos". Además, Brown presenta dentro de su libro como
verdaderas, no obstante su carencia de fiabilidad, fuentes, que
también se ofrecen en una bibliografía ofrecida en su página web.
Además, Dan Brown ha afirmado repetidamente en entrevistas que
parte de lo que hace en su libro es presentar una "historia perdida"
hasta ahora para los lectores, y que está contento de hacerlo.
Por lo que, ciertamente, "El Código Da Vinci" es una novela, pero
el autor hace afirmaciones sobre historia dentro de la novela, las
presenta como hechos y ampliamente aceptados, y es éste elemento
de la novela él que ha dejado intranquilos a algunos lectores y
requiere una respuesta.
--¿Cuáles son las afirmaciones más importantes sobre los orígenes
cristianos que Dan Brown hace en esta novela? ¿Qué es lo que más
ha intranquilizado a la gente, como usted dice?
-- Brown hace varias afirmaciones, ninguna de las cuales puede
asumirse seriamente como verdadera, en boca de eruditos ficticios.
El libro se basa en un Jesús, profesor mortal de sabiduría, que
intentaba reintroducir la noción del "sagrado femenino" en la conciencia
y experiencia humanas. Tuvo seguidores, y se casó con María Magdalena,
que es considerada la líder de este movimiento.
A esto se opuso otro partido --el "partido de Pedro"-- que trabajó
para suprimir la verdad, que se logró en última instancia con las
acciones del emperador Constantino que "divinizó" a Jesús en el
concilio de Nicea en el 325.
Es esta sugerencia de que la Iglesia cristiana se ha empeñado en
una ocultación destructiva de la verdad lo que ha intranquilizado
a los lectores, así como la idea --propuesta por afirmaciones de
Brown como "los historiadores creen"-- de que Jesús no fue considerado
divino por sus primeros seguidores.
--¿Cómo responde usted estas afirmaciones en su libro?
-- Lo primero que hago es precisar las contradicciones inherentes
a estas declaraciones. Simplemente no tienen ningún sentido a diferentes
niveles.
Por ejemplo, Brown dice que el "partido de Pedro", es decir, el
cristianismo ortodoxo, se opuso a María Magdalena y la demonizó.
Pues bien, en los primeros siglos en que esto estaba supuestamente
ocurriendo --los primeros tres siglos del cristianismo-- tenemos
muchos ejemplos de Padres de la Iglesia que sostenían que María
Magdalena recibiera una alabanza particular. María Magdalena es
honrada como santa en el catolicismo y en la ortodoxia. ¿Cómo es
que se la demonizó?
Además, y algo más fundamental, Brown afirma que Constantino básicamente
inventó la noción de la divinidad de Cristo para apoyar su poder
y unificar el imperio.
Si este fuera el caso, ¿qué era, en realidad, ese "partido de Pedro"
de la ortodoxia que Brown afirma que ha estado luchando contra los
devotos de María Magdalena por todo el poder durante estos siglos?
No se sostiene.
En la base de todo esto está la cuestión de las fuentes, que me
tomó mucho tiempo para tratarlas en mi libro. Los lectores necesitan
entender que las fuentes de las que depende Brown son sobre todo
escritos gnósticos que datan de finales del primer siglo como muy
pronto, y con toda probabilidad de mucho más tarde.
Ignora completamente los escritos del Nuevo Testamento, que incluso
los eruditos más escépticos datan del primer siglo, al igual que
el testimonio de los Padres Griegos y Latinos, así como la evidencia
litúrgica de estos tres primeros siglos.
Considerando esto, no hay razón para considerar como algo serio
nada de lo que Brown afirma de los orígenes cristianos.
--¿Cuál es el papel del Opus Dei en "El Código Da Vinci"?
-- Me parece que en "El Código Da Vinci", el Opus Dei desempeña
el papel que normalmente jugaban los jesuitas en las antiguas novelas
y polémicas anticatólicas: una sociedad mundial secreta con lazos
únicos con el Papa, constituida para nada bueno.
Brown usa una caricatura del Opus Dei en esta novela, aunque intenta
disculpar a sus bases y los convierte en víctimas, más que en villanos.
Pero no resulta necesario decir que "El Código Da Vinci" está lleno
de declaraciones y caracterizaciones erróneas del Opus Dei, como
lo demuestra la figura más bien interesante de un "monje" del Opus
Dei, lo que, ya en sí desautoriza todo lo que Brown tenga que añadir
sobre el grupo porque el Opus Dei no tiene monjes.
--¿Son defendibles las afirmaciones que hace Brown sobre la
obra artística de Leonardo?
-- En absoluto, y resulta más bien chocante lo evidente de sus
errores, en casi todos los aspectos de la vida y obra del artista
que procura presentar. Tengo muchos detalles en mi libro, pero creo
que el punto de inicio es el nombre mismo del artista.
Brown se presenta a sí mismo como una especie de devoto y experto
en historia del arte. Pero se refiere constantemente al artista
en cuestión como "Da Vinci", como si éste fuera su nombre. No lo
es. Es el indicativo de su ciudad natal.
Su nombre era "Leonardo", y éste es el nombre por el que es llamado
en cualquier libro de arte que se consulte. Uno que proclama ser
experto en arte y se refiere al artista como "da Vinci" es tan creíble
como una persona que proclame ser historiador de la Iglesia refiriéndose
a Jesús como "de Nazaret".
--¿Es "El Código Da Vinci" anticatólico?
-- Lo es, en este sentido: Dan Brown considera culpable al catolicismo
por supuestos crímenes que, si fuera consecuente, harían culpable
a todo el cristianismo.
Después de todo no es únicamente el catolicismo el que cree que
Jesús es divino, recita el Credo de Nicea, y acepta el canon del
Nuevo Testamento. No es sólo la Iglesia católica la que desempeña
un papel --y ni mucho menos tan grande como Brown proclama-- en
la ejecución de brujas durante el último periodo medieval y los
inicios de la época moderna.
Como estadounidense, puedo decirle con toda confianza que los obispos
católicos no estaban en el cargo durante los juicios contra las
brujas del siglo XVII en Salem, Massachussets.
De modo que, en este sentido, se puede decir que "El Código Da
Vinci" es anticatólico.
--¿Por qué cree que las afirmaciones sobre los orígenes cristianos
que hace Brown han sido recibidas con tanto entusiasmo, incluso
por los que se profesan cristianos?
-- Porque, desafortunadamente, no han recibido una buena educación
en los orígenes históricos del cristianismo. Mi libro es esencialmente
un intento de hacer algunas correcciones caballerosas a esta situación.
Animo a los lectores, en fin, a que no dependan de las tonterías
de esta novela para ampliar su comprensión de los orígenes cristianos.
Si están interesados en quién era Jesús verdaderamente y qué fue
lo que de verdad predicó y sobre qué, hay un modo muy accesible
de hacerlo, que no tiene nada de secreto ni de oculto. Es el Nuevo
Testamento. Es la vida sacramental de la Iglesia. Si quieren encontrar
a Jesús, les digo, comiencen ahí. Se quedarán sorprendido de lo
que encuentren.
La verdad tras "El Código da Vinci" Entrevista con Carl Olson,
co-autor de "The da Vinci Hoax" (El Engaño da Vinci)
--¿Por qué se siente obligado a descifrar "El Código da Vinci"?
-- El pasado mes de agosto un amigo me llamó para decirme, en un
tono un tanto agitado, "tienes que leer esta novela". Le habían
dado "El Código da Vinci" como regalo de cumpleaños; al leerlo,
descubrió que estaba lleno de errores y tenía un fuerte componente
contrario a la Iglesia católica.
Dada mi labor en la apologética, mi amigo pensó que debía estar
enterado de la novela, puesto que había recibido la aclamación de
la crítica y se estaba vendiendo tan bien - actualmente más de 6
millones de ejemplares.
Cuando vi las cifras de ventas y comencé a leer recensiones, entendí
la idea. La novela generaba -y todavía lo hace- mucha controversia
y confusión. Si bien se trata de una obra de ficción, es considerada
por muchos como una representación históricamente exacta y efectiva
de los primeros cristianos y de la Iglesia católica. Por lo que
compré un ejemplo, tomé un bolígrafo rojo y comencé a trabajar.
Al mismo tiempo, la historiadora medieval y periodista Sandra Miesel
me envió una copia de su excelente recensión de "El Código da Vinci"
para la revista Crisis.
También comencé a recibir emails sobre la novela de lectores del
Envoy: ¿Deberían leerla? ¿Qué se podría responder a su contenido?
¿Es exacta?
Pregunté por tanto a Sandra si trabajaría conmigo en algunos artículos
para Internet y en un libro, que será "El Engaño da Vinci".
La meta es doble: exponer y criticar los numerosos errores en "El
Código da Vinci", y presentar la verdad sobre la primera Iglesia,
el catolicismo, la historia medieval, y una serie de otros temas.
También analizamos el éxito de la novela y hablamos sobre lo que
indica del panorama cultural y religioso.
--¿Cuáles son los problemas teológicos primarios de "El Código
da Vinci"?
-- La novela se basa en una serie de creencias esotéricas, neo-gnósticas
y feministas que están en oposición directa con el cristianismo.
Mucho se ha hablado de la mención de la novela de que Jesús y María
Magdalena estaban casados, pero eso sólo es la punta de iceberg.
Tras la superficie se encuentran sistemas de creencias que enseñan
que el cristianismo es una mentira violenta y sangrienta, que la
Iglesia católica es una institución siniestra y misógina, y que
la verdad es, en última instancia, creación y producto de cada persona.
Dan Brown, el autor de la novela, ha admitido prontamente en entrevistas
que la mayoría de las ideas en "El Código da Vinci" no son originales
suyas. La herencia intelectual, ideológica y espiritual de "El Código
da Vinci" se puede rastrear en pasadas décadas, incluso siglos.
La novela es apenas innovadora ni marca ningún antes y después
como algunos lectores piensas. Como demuestran nuestros artículos
y el libro, Brown ha tomado la mayoría de sus ideas de unos cuantos
libros recientes, libros populares que están llenos de teorías de
conspiración, de imágenes sesgadas de la teología católica y de
extrañas e insustanciales referencias a acontecimientos y personajes
históricos.
Al final, lo que Brown ha logrado es la creación de un mito popular
que destila y presenta creencias de forma que no exijan sino que
entretengan y atraigan.
Este mito funciona en más de un nivel, al ser una novela de misterio,
un romance, un thriller, una teoría conspiratoria y manifiesto espiritual,
todo a la vez.
Un rasgo de su atracción es que promete una forma de gnosis - o
conocimiento secreto- sobre algunos temas y sugiere que es en el
individualismo subjetivo, no en la religión tradicional, donde radican
las verdaderas respuestas a las grandes cuestiones de la vida.
La triste ironía es que algunos católicos piensan que la novela
es un maravilloso trabajo de literatura que puede, de alguna manera,
ayudarles a explorar y a entender mejor su fe. Pero la novela se
basa en la creencia de que Jesús era un mero hombre, que el cristianismo
es un despreciable impostor y que se debe evitar toda referencia
a la verdad religiosa objetiva.
--La novela presenta una página de entrada titulada "El Hecho",
que establece: "Todas las descripciones de obras de arte, arquitectura,
documentos y rituales secretos de esta novela son exactos". Usted
ha encontrado muchas cosas en este libro que de ninguna manera son
exactas. ¿En qué se basan estos errores? ¿Cuáles son sus peligros?
-- La amplia aceptación de la mayoría de las referencias de Brown
es algo asombroso, sobre todo porque muchas de ellas no lograrían
pasar lo que llamaríamos "la prueba de la enciclopedia escolar".
Por ejemplo, la novela indica que la "Virgen de las Rocas" de Leonardo
da Vinci, que se encuentra en el Louvre, es "un lienzo de cinco
pies de alto", aunque una rápida búsqueda en Internet o en una enciclopedia
nos muestra que tiene seis pies y medio de altura.
Normalmente, esta clase de detalles se podrían considerar licencias
artísticas. Pero la insistencia de Brown en que las representaciones
de obras de arte son exactas - y su esposa es historiadora de arte
- indican que no es cuidadosa con la verdad.
Esto se convierte en un problema mucho más serio cuando hace referencia
a que antes del Concilio de Nicea nadie creía que Jesús fuera divino,
que la Iglesia católica quemó a 5 millones de mujeres en la hoguera
en el medioevo y que todas las más importantes creencias del cristianismo
se han robado de las religiones paganas.
Esta clase de asertos parecen basarse en una sincera aversión a
la Iglesia católica - la novela nunca menciona al protestantismo
ni a la ortodoxia oriental - y a un deseo de desafiar los conocimientos
aceptados de acontecimientos, personajes y creencias.
El peligro está en que muchos lectores al parecer están tomando
las referencias de la novela como hechos verificados y creen que
han descubierto el talón de Aquiles de la Iglesia.
Esto llega a ser aún más difícil cuando dichas personas no quieren
ni siquiera considerar las refutaciones o respuestas a "El Código
da Vinci". Aquí está otra vez la llamada a un supuesto conocimiento
secreto: una vez que la persona lo tiene, no cree que necesite considerar
los argumentos o hechos contrarios.
--¿Por qué cree que este libro ha atraído a tanta gente, incluyendo
a cristianos?
-- La novela mezcla juntos elementos que son absolutamente atractivos
dentro de una cultura posmoderna: una actitud relativista hacia
la verdad y la religión, referencias basadas en conspiraciones,
feminismo radical, aversión por la autoridad religiosa y la creencia
implícita de que la realidad es maleable y puede ser adaptada, así
lo dice, a los deseos de cada persona.
Sin embargo, el libro se basa en una fórmula standard utilizada
por las novelas de romance, y pesar de toda su charla de extraños
rituales de sexo y androginia tiene en su base una historia de amor
tradicional.
Otro factor es que la novela se lee como un guión hecho para televisión,
con capítulos cortos, conversaciones concisas, desarrollo de personajes
breve y contextos escasamente construidos.
Se hace un abrumador énfasis en las emociones de los personajes.
Así, aunque la novela contiene referencias que podrían resultar
extrañas a los lectores, mantiene también un cierto nivel de agrado.
Aunque "El Código da Vinci" es una novela ha provocado que muchos
medios y el público en general ponga en duda la veracidad de los
Evangelios y elementos de la enseñanza de la Iglesia. ¿Están perdiendo
la sociedad contemporánea la capacidad de distinguir entre cultura
pop y realidad?
-- Tristemente, para algunas personas, la cultura pop es la realidad
- o al menos el único medio por el que interactuará y hará frente
a la realidad.
No es que la cultura pop sea mala o que la cultura pop no tenga
nada que ofrecer. Pero la cultura pop se basa mucho en proporcionar
a la gente lo que quieren escuchar o ver o sentir, sin importar
su grado de verdad.
También simplifica y convierte en sensaciones asuntos que son
complejos y requieren un cuidadoso estudio. Y puesto que mucha de
la cultura pop es una cultura joven y de rock 'n' roll, prospera
desafiando a la autoridad y a las ideas aceptadas, a menudo sin
razón alguna sino es la emoción de la rebelión.
Sin embargo, se debe observar que muchas de las ideas clave en
"El Código da Vinci" salieron a la luz en un ambiente de educación
más elevada, incluyendo los desafíos al contenido y datación de
los Evangelios, así como los desafíos a la enseñanza de la Iglesia
sobre algunos temas.
Éste es el caso también de los mensajes feministas radicales en
la novela. Han sido populares en universidades e institutos durante
décadas, pero la novela lo presenta en una forma de ficción que
absorberán millones, no sólo unos cuantos cientos
--¿Cómo pueden la Iglesia y sus miembros disipar los mitos
de "El Código da Vinci"?
-- Se debe reconocer que novelas como "El Código da Vinci" no son
"sólo ficción". Son medios para transportar ideas y creencias a
grandes grupos de gente, a menudo sin que los lectores aprecien
plenamente lo que están consumiendo.
Un interés no estriba en decir a la gente que no lea la novela,
sino animarla a que analicen y determinen cuidadosamente lo que
está diciendo y consideren por qué se escribió.
Los errores y falsas ideas de la novela necesitan considerarse
punto por punto. Nuestro libro lo hace con gran detalle. Aunque
la refutación resulta inestimable, lo verdaderamente importante
es la catequesis.
El reconocer los problemas de facto y lógicos que rodean a "El
Código da Vinci" no debería necesitar ni estudios avanzados ni décadas
de análisis. Una buena catequesis irá más lejos a la hora de vacunar
a los católicos ante el error y proporcionarles un entendimiento
de la doctrina, práctica e historia de la Iglesia.